Septiembre es conocido como el Mes Amarillo, un período dedicado a la prevención del suicidio y la concienciación sobre la salud mental. En este contexto, es crucial hablar de un problema que afecta profundamente a la comunidad veterinaria: el síndrome de burnout y la fatiga por compasión. Estos trastornos, caracterizados por el agotamiento emocional, la despersonalización y una disminución de la realización personal, es común entre los médicos veterinarios debido a la alta carga emocional y laboral que enfrentan día a día.
Los médicos veterinarios, al igual que otros profesionales de la salud, están constantemente expuestos al dolor, la enfermedad y, en muchos casos, la muerte de sus pacientes. A esto se suman las expectativas de los tutores y la presión financiera, lo que puede generar conflictos éticos. Este ambiente puede desencadenar un nivel de estrés crónico que conducen al burnout y a la fatiga por compasión, y en casos más graves, a problemas de salud mental severos, incluyendo el suicidio.
Los riesgos de suicidio en médicos veterinarios han sido reportados como significativamente más altos que en la población general, lo que subraya la urgencia de abordar esta problemática. Durante el Mes Amarillo, es fundamental visibilizar cómo el burnout y la fatiga por compasión contribuyen al deterioro de la salud mental y fomentar la implementación de estrategias de prevención tanto a nivel individual como en el entorno laboral.
¿Qué es el síndrome de burnout?
El término “burnout”, de origen inglés, se traduce como “estar quemado” (Martins, 2024) y se refiere también como síndrome del quemado, síndrome de desgaste profesional, síndrome de fatiga en el trabajo o síndrome de sobrecarga emocional (Saborio Morales & Hidalgo Murillo, 2015). Se define como un conjunto de signos y síntomas que surgen debido a una inadecuada gestión del estrés emocional crónico vinculado al ambiente laboral (Neill et al., 2022).
El agotamiento en los médicos veterinarios surge principalmente debido a una sobrecarga laboral, el desequilibrio entre las exigencias del trabajo y sus competencias personales, la limitada capacidad de tomar decisiones y la exposición continua a situaciones de estrés prolongado (Neill et al., 2022). Este fenómeno afecta a personas que, en su mayoría, no presentan antecedentes de trastornos psicológicos o psiquiátricos. Su impacto no solo compromete la capacidad de la persona para llevar a cabo sus actividades cotidianas, sino que también deteriora significativamente su bienestar integral (Weinborn et al., 2019; Saborio Morales & Hidalgo Murillo, 2015).
¿Qué es la fatiga por compasión?
La fatiga por compasión, también conocida como «desgaste por empatía«, es una forma de agotamiento físico y emocional que afecta a los profesionales de la salud y el cuidado. Surge principalmente de la frustración por no poder aliviar el sufrimiento de quienes atienden. Considerada una variante del burnout, envuelve a los cuidadores en un ciclo de estrés y agotamiento que puede afectar gravemente su capacidad para desempeñar su trabajo y adaptarse, especialmente cuando se enfrentan a la imposibilidad de aliviar el dolor o sufrimiento de sus pacientes (Córdoba Rojas et al., 2021; Vetbonds, 2022).
Este fenómeno se compone de dos elementos clave: el agotamiento, que resulta del estrés laboral crónico y los sentimientos de frustración asociados, y el estrés traumático secundario, que ocurre cuando el veterinario se ve afectado por el sufrimiento de otros, a pesar de no haber experimentado directamente el trauma. Los síntomas pueden incluir insomnio, ansiedad, angustia emocional y otros problemas psicológicos. A diferencia del agotamiento, el estrés traumático secundario puede manifestarse de manera abrupta (McArthur et al., 2017).
Factores que contribuyen al burnout y la fatiga por compasión en médicos veterinarios
Si bien el estrés es el factor predominante, hoy en día se reconoce que este síndrome tiene una naturaleza multifactorial y compleja (Saborio Morales & Hidalgo Murillo, 2015). Esto se debe a la influencia de diversos factores adicionales, tales como:
Sobrecarga laboral: Largas jornadas de trabajo con urgencias imprevistas y poco tiempo de descanso llevan al agotamiento físico y mental a largo plazo. (Arman, et al., 2023; Martins, 2024).
Intensidad emocional: La exposición constante a animales maltratados y la realización de eutanasias genera un desgaste emocional, agravado por el apoyo que deben brindar a los tenedores angustiados (Animal´s Health, 2023; Arman, et al., 2023; Vetbonds, 2022).
Presión financiera: Las limitaciones económicas de los clientes obligan a los veterinarios a optar por tratamientos subóptimos, causando frustración y tensión en la relación con los tutores (Arman, et al., 2023).
Aislamiento emocional: La falta de espacios para compartir experiencias y el estigma en torno a la salud mental contribuyen a una sensación de soledad y aumentan el riesgo de burnout (Animal´s Health, 2023; Saborio Morales & Hidalgo Murillo, 2015).
Agresiones físicas y psicológicas: Los veterinarios enfrentan agresiones, tanto físicamente en el entorno laboral como psicológica a través de plataformas digitales y/o en redes sociales, lo que añade estrés y desgaste emocional (Animal´s Health, 2023; Vetbonds, 2022).
Dilemas éticos: Las decisiones difíciles sobre la eutanasia o el tratamiento de animales generan una carga emocional significativa, especialmente cuando las opciones están limitadas por factores externos (Arman, et al., 2023; Vetbonds, 2022).
Componentes personales: Los años de experiencia, el género, estabilidad familiar y la personalidad del médico veterinario influyen en la capacidad para gestionar el estrés y los conflictos del trabajo (Martins, 2024).
Formación profesional inadecuada: Un enfoque excesivamente teórico y la falta de preparación práctica y emocional dificultan la gestión del estrés cotidiano (Saborio Morales & Hidalgo Murillo, 2015).
Factores sociales y expectativas externas: La presión por obtener reconocimiento profesional y mantener un estatus económico alto aumenta el estrés y la insatisfacción personal (Saborio Morales & Hidalgo Murillo, 2015).
Factores ambientales: Cambios en la vida personal, como la pérdida de familiares o eventos significativos, pueden afectar negativamente el equilibrio emocional y la capacidad para enfrentar el estrés (Saborio Morales & Hidalgo Murillo, 2015; Vetbonds, 2022).
Acceso a medicamentos y riesgos de automedicación: El acceso a medicamentos puede llevar a algunos individuos a automedicarse en un intento de calmar estados de ansiedad u otros malestares emocionales. Esta práctica conlleva riesgos significativos, ya que el uso inadecuado de fármacos puede resultar en efectos adversos, interacciones peligrosas o dependencia, además de desvirtuar la búsqueda de atención profesional adecuada (Vetbonds, 2022).
Presentación clínica del síndrome de burnout
El síndrome de burnout en médicos veterinarios no es causado por un único factor, sino que es el resultado de una combinación de factores laborales y emocionales. Entre las causas más comunes se encuentran:
Agotamiento físico y emocional: Es la sensación de estar sobrecargado por las demandas emocionales del trabajo. En el ámbito veterinario, este agotamiento puede derivar de la constante exposición al sufrimiento animal y la presión de tomar decisiones difíciles, como la eutanasia. Se manifiesta como fatiga persistente, falta de energía y dificultad para recuperarse de las situaciones estresantes, dolor de cabeza, espalda y cuello, problemas digestivos e insomnio (Martins, 2024; Vetbonds, 2022; Weinborn et al., 2019).
Despersonalización: Se refiere a una actitud cínica y distante hacia el trabajo y las interacciones. En médicos veterinarios, esto puede traducirse en una desconexión emocional tanto con los animales como con sus tutores, y en un trato más mecánico, perdiendo la empatía y compasión que les caracteriza (Martins, 2024; Vetbonds, 2022; Weinborn et al., 2019).
Falta de realización personal: Se manifiesta como una sensación de ineficacia y ausencia de logros. Los médicos veterinarios pueden sentir que, pese a sus esfuerzos, no logran el impacto positivo que desean, lo que puede resultar desalentador y contribuir al burnout (Martins, 2024; Vetbonds, 2022; Weinborn et al., 2019).
Signos y síntomas de la fatiga por compasión
Según el sitio web VetBonds la fatiga por compasión se desarrolla gradualmente y puede manifestarse a través de diversos síntomas, tales como:
Disociación: El médico veterinario está presente físicamente, pero sin conexión mental, resultando en una desconexión del entorno real.
Entumecimiento emocional: Se tiene una desensibilización ante las emociones, donde la persona apaga sus sentimientos como mecanismo de defensa tras recibir malas noticias.
Aislamiento social: Se empieza a tener una reducción del contacto social y tendencia a recluirse, a menudo sintiendo que nadie puede comprender su situación, evitando toda clase de discusiones.
Hipervigilancia: Comienza a tener un estado constante de alerta que busca protegerse de posibles peligros.
Alteraciones del sueño: Pueden manifestarse como insomnio o, por el contrario, como un incremento en las horas de descanso, llegando incluso a dormir durante períodos que antes eran de mayor actividad.
Llanto frecuente y reflexión excesiva: Se producen episodios de llanto que pueden surgir por diversos motivos, a veces sin una causa clara, y en otras ocasiones pensamientos rumiantes.
Evitación u obsesión: La persona puede optar por evitar todo lo que le recuerde su angustia, o, en contraste, puede obsesionarse con ello, impidiendo su desconexión emocional.
Impacto del burnout y la fatiga por compasión en la salud mental de los médicos veterinarios
El burnout y la fatiga por compasión tienen un impacto profundo en la salud mental de los médicos veterinarios. Al estar expuestos constantemente a situaciones estresantes, estos profesionales experimentan una sobrecarga emocional que puede llevar a condiciones graves tales como:
Depresión y ansiedad: La combinación de agotamiento emocional, estrés continuo y la presión para tomar decisiones difíciles afecta el bienestar psicológico de los veterinarios. Estudios han demostrado que las tasas de depresión y ansiedad entre los veterinarios son significativamente más altas que en la población general (figura No.1) (Animal´s Health, 2023; Nett, et al., 2015). La fatiga por compasión agrava estas condiciones, ya que el veterinario está constantemente lidiando con el sufrimiento de sus pacientes y las expectativas emocionales de los tutores.
Aislamiento emocional y pérdida de empatía: El burnout también puede llevar al aislamiento emocional, lo que dificulta a los veterinarios mantener relaciones cercanas con colegas, amigos y familiares. Con el tiempo, pueden volverse insensibles o cínicos respecto a su trabajo, lo que no solo afecta la calidad de la atención que brindan, sino también sus conexiones emocionales. Este proceso puede desencadenar una desconexión con las razones originales por las que eligieron la profesión, alimentando la frustración y el desánimo (Vetbonds, 2022).
Riesgo de suicidio: Uno de los datos más alarmantes es el alto riesgo de suicidio entre los veterinarios. Las investigaciones han mostrado que este grupo tiene una tasa de riesgo o ideas suicidas más alta que la media de la población (Figura No.2) (Nett, et al., 2015) (Vetbonds, 2022). Factores como el fácil acceso a medicamentos letales, junto con la presión emocional y el desgaste acumulado, pueden contribuir a este trágico resultado.
Impacto en la calidad de vida y relaciones personales: El impacto del burnout y la fatiga por compasión no se limita al entorno laboral. Los veterinarios afectados pueden experimentar problemas en sus relaciones personales, dificultad para mantener un equilibrio entre el trabajo y la vida personal, y una reducción general en la calidad de vida. La sensación de no poder desconectarse de las preocupaciones del trabajo incluso en su tiempo libre es un factor que intensifica este impacto (Vetbonds, 2022).
Estrategias para prevenir el burnout y la fatiga por compasión
Prevenir el burnout y la fatiga por compasión en veterinarios requiere un enfoque integral que aborde tanto los factores personales como los laborales. Las siguientes estrategias pueden ser útiles para reducir el riesgo y mitigar los efectos de estos trastornos:
Establecer límites saludables: Los médicos veterinarios deben aprender a establecer límites claros entre su vida laboral y personal. Esto incluye gestionar el tiempo de manera eficiente, evitando sobrecargarse de trabajo y asignando tiempo suficiente para el descanso. Practicar la desconexión de las preocupaciones del trabajo, especialmente fuera del horario laboral, es crucial para preservar la salud mental (Animal´s Health, 2023; Vetbonds, 2022).
Fomentar el autocuidado: El autocuidado es esencial para mantener el equilibrio emocional y físico. Esto puede incluir actividades que promuevan el bienestar, como el ejercicio regular, una dieta balanceada, y técnicas de relajación como mindfulness o el yoga. Dedicar tiempo a hobbies o pasatiempos no relacionados con la veterinaria también ayuda a despejar la mente y recargar energías (McArthur, et al., 2017; Vetbonds, 2022).
Crear redes de apoyo: El aislamiento emocional es un factor de riesgo importante para el burnout y la fatiga por compasión. Por ello, es fundamental que los veterinarios cuenten con una red de apoyo sólida, tanto en el trabajo como fuera de él. Participar en grupos de apoyo profesional, tener un mentor o hablar con colegas de manera regular puede proporcionar un espacio para compartir experiencias y preocupaciones (Vetbonds, 2022).
Capacitación en manejo del estrés: El estrés es una constante en la vida de los veterinarios, por lo que aprender a manejarlo de manera efectiva es clave para prevenir el burnout. Las técnicas de manejo del estrés, como la respiración profunda, la atención plena (mindfulness) y el manejo del tiempo, pueden ayudar a reducir la carga emocional diaria (McArthur, et al., 2017; Vetbonds, 2022).
Fomentar un ambiente laboral saludable: Los establecimientos con servicios veterinarios ya sean del sector público o privado, deben promover un ambiente de trabajo positivo donde se valoren el bienestar emocional y mental de los empleados. Esto puede incluir la implementación de descansos regulares, un equilibrio adecuado de la carga de trabajo y programas de bienestar que incluyan apoyo psicológico o asesoramiento. Además, es crucial que los líderes promuevan una cultura abierta donde se puedan discutir las dificultades emocionales sin temor a repercusiones (Animal´s Health, 2023; Vetbonds, 2022).
Buscar apoyo profesional: Para los médicos veterinarios que ya están experimentando síntomas de burnout o fatiga por compasión, es fundamental buscar ayuda profesional. La terapia psicológica, el apoyo de un psiquiatra o la participación en programas de salud mental especializados pueden ser herramientas valiosas para tratar estas condiciones antes de que se agraven (Vetbonds, 2022).
Educación continua sobre bienestar emocional: La formación continua en temas de salud mental y bienestar emocional debería formar parte del desarrollo profesional de los médicos veterinarios, iniciando en la etapa de estudiante. Aprender a identificar los signos tempranos de burnout y fatiga por compasión y cómo actuar en consecuencia es esencial para prevenir problemas mayores en el futuro (Vetbonds, 2022).
Conclusión
El síndrome de burnout y la fatiga por compasión son problemas serios que impactan profundamente la salud mental de los médicos veterinarios, elevando significativamente el riesgo de suicidio en la profesión. Conocer los signos y saber cómo y dónde buscar ayuda es clave para proteger la salud mental de los médicos veterinarios y de otros actores que interactúan con animales.
El concepto de “Un Bienestar – One Welfare” destaca que el bienestar animal, humano y ambiental están interconectados. Cuidar la salud mental de los médicos veterinarios no solo beneficia a los profesionales, sino que mejora el bienestar de los animales bajo su cuidado y, por extensión, de las comunidades que dependen de ellos.
Implementar estrategias de prevención y fomentar una cultura abierta sobre la salud mental es fundamental para asegurar un entorno laboral más saludable y sostenible en la veterinaria.
«Cuidar la salud mental de los médicos veterinarios es fundamental para garantizar el bienestar de los animales«
MV. Oscar Buitrago
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Arman, K., Cayssials, V., & Izquierdo Caquías, D. F. (2023). Estrés laboral en médicos veterinarios y estudiantes avanzados dedicados a la clínica de pequeños animales . Veterinaria (Montev.), 59(219), 1-14. https://doi.org/https://doi.org/10.29155/vet.59.219.3
Córdoba Rojas, D. N., Sanz Guerrero, D., Medina Ch, A. M., Buitrago Echeverri, M. T., & Sierra González, Á. M. (2021). Fatiga por compasión y agotamiento profesional en personal de salud ante el duelo y muerte en contextos hospitalarios. Saúde E Sociedade, 30(3), e200478. https://doi.org/https://doi.org/10.1590/S0104-12902021200478
McArthur, M. L., Andrews, J. R., Brand, C., & Hazel, S. J. (2017). The Prevalence of Compassion Fatigue among Veterinary Students in Australia and the Associated Psychological Factors. Journal of Veterinary Medical Education, 44(1), 9-21. https://doi.org/https://doi.org/10.3138/jvme.0116-016r3
Nett, R. J., Witte, T. K., Holzbauer, S. M., Elchos, B. L., Campagnolo, E. R., Muscrave, K. J., . . . Center for Disease Control and Prevention (CDC). (2015). Notes from the field: prevalence of risk factors for suicide among veterinarians – United States, 2014. MMWR Morb Mortal Wkly Rep., 13(64 (5)), 131-132. Obtenido de https://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/mm6405a6.htm
Médico Veterinario de la Universidad De La Salle (Bogotá D.C).
Especialista en Bienestar Animal y Etología de Uniagraria (Bogotá D.C).
Especialista en Promoción y Comunicación para la Salud de Universidad CES (Medellín). Experiencia de más de 10 años en temas de bienestar, protección, comportamiento, maltrato y crueldad hacía los animales.
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2 comentarios en “Síndrome de Burnout y Fatiga por Compasión en Médicos Veterinarios”
El burnout y la fatiga por compasión es como el aire, no se ve pero está allí, excelente tema y ojalá se le ponga mucha atención a este tema.
El burnout y la fatiga por compasión es como el aire, no se ve pero está allí, excelente tema y ojalá se le ponga mucha atención a este tema.
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